Yo he maldecido hasta a mi sombra, he maldecido muchas cosas, y he maldicho mucho más; pero a ese hombre, dígale usted, si lo conoce, que no me conozca; que agradezca a su Dios de estar lejos de mi, porque a él ni maldecirlo podré, porque recato ni cuidado tendré.
viernes 31 de julio de 2009
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